¡A la mecha! – dijo Malena un día por la tarde sorprendida por alguna cosa que había pasado. Después de reírme internamente, le pregunté de dónde había sacado eso. ¡Claro! se trataba de una de esas cosas que se pegan en la escuela y tal como un virus o los piojos, contagian a los demás pequeños de cada casa donde tuvo alcance. Empezó con un papá o mamá que tal vez corrigió a un hijo que dijo la versión original, o tal vez improvisó esta versión para evitar decir la original cuando algo lo sorprendió, siguió su camino llegando al grupo de 2do de primaria de su hijo donde lo compartió con sus compañeros, se pegó a varios niños, entre ellos Malena, que les agradó el sonido de la expresión, Malena lo trajo a casa y se lo contagió a su hermano menor a quién le gustó mucho como se oía, el día siguiente él lo llevo a su escuela y lo contagió con sus compañeros del grupo de 3ro de kinder.. y así sigue el viaje de este virus verbal.
Así es, por más que uno se esfuerce en no decir ni una pinche maldición en su puta vida después de que sus hijos empiezan a hablar, de igual manera las maldiciones los van a encontrar.
Tanto pinche trabajo que me ha costado no decir una chingada maldición en frente de ellos para que así como si nada lleguen los hijos de.. vecinos a contagiarles sus virus verbales. Tanto tiempo de oírme casi como serie de batman de los 60s diciendo “recórcholis” por no decir otras cosas, tantas reuniones de adultos donde ya no pude activar mis expresiones normales porque habían casi desaparecido de mi sistema, ¿y todo para qué?
Tengo que agradecer que por el momento han sido contagios de virus benignos que dan picardía a su inocencia, pero de ahora en adelante debo estar alerta y haciendo chequeos de rutina, porque a medida que crecen, sus lenguas se vuelven más propensas a contagiarse de virus verbales no tan benignos que los harán oírse como ladys o lords… ¡Oh por Dios soy mi madre!… bueno eventualmente tenía que pasar.
Así que presten atención a los contagios de virus verbales y apliquen el debido lavado con jabón cuando sea necesario.
– ¿Lo puede usar en una oración?
– Mi hermano es muy guerroso.
Lo bueno es que encontré esta palabra en un respaldo de mi teléfono que me ha estado fallando desde hace un rato, lo malo es que ya casi no dicen palabras como estas porque crecen y se van adaptando más al vocabulario de la real academia de la lengua española. Esta palabra la dijeron a principios de el año pasado pero me había olvidado de ella. Más palabras en el diccionario de la lengua infantil.
– Mi hermano es muy guerroso.
Lo bueno es que encontré esta palabra en un respaldo de mi teléfono que me ha estado fallando desde hace un rato, lo malo es que ya casi no dicen palabras como estas porque crecen y se van adaptando más al vocabulario de la real academia de la lengua española. Esta palabra la dijeron a principios de el año pasado pero me había olvidado de ella. Más palabras en el diccionario de la lengua infantil.
-Ándale mami, de verdad vamos a cumplir nuestra promesa, nosotros somos muy prometivos.
-¿Qué es prometivo?
-Alguien que hace muchas promesas y siempre las cumple.
Mis hijos inventan cualquier cosa para conseguir lo que quieren, hasta palabras nuevas. Insisto que todo publicista debe tener a un niño como junior.
La mejor parte de estar un poco loco es tener un hermano que ame y disfrute tanto tu locura que se convierta en tu cómplice por siempre.
Es increíble como los niños siempre dicen palabras raras tratando de describir algo que ven, sienten, etc. y que no está en su vocabulario aún. Así que inventan palabras usando las que ya saben y están relacionadas, pero no están conjugadas para el propósito... isn't it great?
Mi esposo y yo hemos estado en el mundo de la publicidad por un buen tiempo, así que un tip para los que busquen namings, pregúntenle a un niño y seguro obtendrán respuestas muy interesantes.
2015, originalmente de Malena (6 años).






