Me anda nalgueando los cachetes. – Exclama Andrés, mientras su hermana cariñosamente golpea sus mejillas. Para Andrés el verbo nalguear no tiene que ser aplicado solamente a las nalgas. Y saben qué, tiene razón. Porque nalguear (cuando se hace con amor) tiene un ritmo y un movimiento único que no es igual a cachetear, o masajear, o acariciar, y puede ser aplicado a...
Cuando eres de Monterrey, es muy probable que tengas parentela de más. No sé por qué, pero nos gusta hacer parientes a todos. Esto lo aprendí de niña, cuando de repente a mis amigas les salían primos de todos lados. Somos primos de cariño, me decían. ¿Primos de cariño? ¿Qué demonios es eso? Nunca vimos eso en el árbol genealógico de la tarea....
En una tarde de septiembre del 2019 una niña de 10 años corregía a su mamá que llamó gordito a uno de sus maestros, e intentaba describir de otra manera su sobrepeso pero sin herir sus sentimientos, aún cuando él no estaba presente.
Así es como los niños se preparan para un mundo sin estereotipos negativos. ¡Es adorable! Y es de admirare el esfuerzo de cambiar las cosas pensando en el bienestar y los sentimientos de los demás. Aún si eso incluye decir más palabras o inventar adjetivos nuevos. ¿Acaso veo una luz al final del túnel para acabar con el bullying?
Así es como los niños se preparan para un mundo sin estereotipos negativos. ¡Es adorable! Y es de admirare el esfuerzo de cambiar las cosas pensando en el bienestar y los sentimientos de los demás. Aún si eso incluye decir más palabras o inventar adjetivos nuevos. ¿Acaso veo una luz al final del túnel para acabar con el bullying?
En una familia puedes darte cuenta de la diferencia de personalidades por el modo de comer un lonche (sandwich) – En esta casa a los sandwiches les decimos lonches, es una cosa de regios y es lo que es, no vamos a discutir la etimología, y ahora que está aclarado, podemos continuar. Pan, mayonesa, jamón, queso, espinaca, tomate, pepino y aguacate. Estos 8...
¿Fuga? ¿Fuga de qué? Cuando a tus hijos les duela algo, siempre pregúntales ¿qué sientes? Tal vez no te sirva de mucho para saber qué tienen, pero tal vez sirva para hacer terapia de risa juntos. Hasta ahora Malena tenía las mejores respuestas a la pregunta ¿qué sientes? después de mencionar algún malestar. Pero ahora Andrés no se ha querido quedar atrás. Cree...
Estoy en la sala de espera del aeropuerto con la única compañía que nunca me abandona: la sensación de haber olvidado algo. ¿Empaqué todo? ¿Saqué la basura? ¿Le dejé comida al perro? ¿Dejé bien cerrada la casa? ¿Les di abrazo a todos? ¿Les dije te amo a cada uno? ¿Me extrañarán? La primera vez que viajé sola (por placer) después de tener hijos,...
No sé si se han dado cuenta de que no tenemos una palabra coloquial para referirnos a una persona que hace milagros, al menos no una que no necesite pasar pruebas canónicas... pues Andrés les dice que de nada. No sé si se han dado cuenta de que no tenemos una palabra coloquial para referirnos a una persona que hace milagros, al menos...
Era uno de esos días en que no logré escapar de los estándares de belleza, y mientras veía mis piernas de cerca, sin querer dije: "Ay se me ven mucho las venas de las piernas", haciendo una pausa y arrepintiéndome inmediatamente después, cuando me di cuenta que mi hija estaba a mi lado. Normalmente trato de no hacer comentarios negativos sobre mi cuerpo...
NO es normal sentir miedo cuando caminas por la calle a las 8 de la mañana. NO es normal cambiarme la sudadera, antes de salir de mi casa, por una que cubra mi trasero para no llamar mucho la atención. NO es normal caminar sosteniendo mi llave fuertemente en un intento de sentirme segura con la esperanza de que parezca una navaja. NO...
1. Soy de Monterrey y viví 8 años y medio en Guadalajara, donde nacieron mis dos hijos. 2. La primera vez que fui a Disney tenía 24 años y fue la primera vez que volé en avión también. 3. Me gusta mucho explorar y descubrir lugares, pero me da flojera salir de mi casa. 4. Me encanta bailar hip hop, lo hago desde...
Aparecieron una mañana cualquiera en la que buscaba escuchar otra cosa que no fuera mi voz interior sobreanalizando todo. Y aunque las mañanas son los momentos cuando disfruto el hermoso silencio de estar sin niños, hay días que extraño el sonido de las voces y las conversaciones con adultos como las que se tienen en una oficina mientras tomas la segunda taza de...
Tener dates con tu pareja una vez que han llegado los hijos no es un lujo, es una necesidad. Solo nos tomó 9 años descubrirlo. Y es que al principio no parece tan necesario, porque todo el asunto de ser padres te absorbe, te envuelve y te abruma como una víbora apretándote lentamente por años sin matarte por completo, y todos tus esfuerzos se concentran en que todos sobrevivan.
Por muchos años vivimos lejos de la familia y no podíamos recurrir a esa fuente de confianza que pudiera cuidar a los niños para que pudiéramos salir solos. Gracias a amigos fantásticos (sin hijos) que se aventaron a cambiar pañales y a los cuales tal vez nunca les podamos devolver el favor pero que siempre, siempre les estaremos eternamente agradecidos, pudimos lograrlo un par de veces al año. Ahora que vivimos cerca de la familia de nuevo, descubrimos que aunque nos han ayudado muchas veces a poder ir al cine solos (y estamos sumamente agradecidos) ellos también tienen vidas, ocupaciones y compromisos sociales. Y por muy mal agradecido que suene, no es suficiente para el mantenimiento de nuestra relación.
Después de 9 años con hijos, entendimos que salir con tu pareja es una necesidad para la relación como hacer ejercicio lo es para el cuerpo, y de igual manera, dependiendo la frecuencia con lo que lo hagas serán los resultados.
Para lograr encontrar una manera de tener dates, empezamos por quitarnos las expectativas del date sensual que pasa en la noche con copas de vino, sin dejar a un lado lo que es realmente importante. En mi caso, para que un date se sienta como uno tiene que cumplir mínimo dos requisitos: estar a solas con mi pareja y hacer algo que normalmente no hacemos. En cuanto a frecuencia, mi ideal era encontrar algo que pudiéramos hacer una vez a la semana, tal vez suene muy ambicioso pero nadie se mete a clases de yoga sin ambicionar pararse de cabeza algún día, tienes que poner una meta e intentarlo.
Después de un esfuerzo por encontrar un espacio en nuestras rutinas, lo logramos. Ahí chiquito, despuesito de “Dejar niños a la escuela” y antes del “Trabajo” estaba ese tiempo para nosotros solos, esperándonos en algún lugar cerca del trabajo, con nuestras ojeras y nuestras caras de zombies, para recibirnos con cafés bien cargados o jugos nutritivos (a mi esposo no le gusta el café, no lo odien).
Necesito que hagamos una pequeña pausa para que entiendan el esfuerzo que esto significa para mí que nunca he madrugado por gusto para nada en mi vida. Estos dates significan renunciar a una hora más de sueño, y cuando alguien como yo hace algo así por pasar un tiempo contigo a solas, eso señores del jurado, es amor. Por otro lado mi esposo en la vida tomaría el desayuno como una comida que se hace fuera de casa, mucho menos para una cita, así que calificaremos eso también como amor.
Tal vez tu no encuentres ni ese cachito de tiempo en tu agenda, si es así te paso el tip que escuché de otra pareja en la misma situación. Ellos hicieron un acuerdo con amigos de confianza que estaban en las mismas, y decidieron que una vez a la semana o cada 15 días (no recuerdo la frecuencia), se turnarían en cuidar a los niños, para poder tener dates. Tiene lógica, así como conseguimos y convencemos amigos para acompañarnos y motivarnos a ir al gym, seguramente puedes conseguir esos amigos que entienden perfectamente la situación de los dates frustrados y se verán igualmente beneficiados, solo es cuestión de que lo propongas. “It takes a village”
Por muchos años vivimos lejos de la familia y no podíamos recurrir a esa fuente de confianza que pudiera cuidar a los niños para que pudiéramos salir solos. Gracias a amigos fantásticos (sin hijos) que se aventaron a cambiar pañales y a los cuales tal vez nunca les podamos devolver el favor pero que siempre, siempre les estaremos eternamente agradecidos, pudimos lograrlo un par de veces al año. Ahora que vivimos cerca de la familia de nuevo, descubrimos que aunque nos han ayudado muchas veces a poder ir al cine solos (y estamos sumamente agradecidos) ellos también tienen vidas, ocupaciones y compromisos sociales. Y por muy mal agradecido que suene, no es suficiente para el mantenimiento de nuestra relación.
Después de 9 años con hijos, entendimos que salir con tu pareja es una necesidad para la relación como hacer ejercicio lo es para el cuerpo, y de igual manera, dependiendo la frecuencia con lo que lo hagas serán los resultados.
Sabemos que el sexo quema calorías, pero tener dates con tu pareja cuando tienes hijos es lo que construye ese six pack en el abdomen y fortalece los músculos de la relación.
Planear los dates, como planear ir al gym, a correr, a la clase de zumba o a escalar, tal vez suene como algo más que organizar en tu ocupada agenda y eso no es romántico, pero seamos realistas, el romance murió después de la primera vez que le dijiste a tu pareja a las 3 de la mañana “te toca”.Para lograr encontrar una manera de tener dates, empezamos por quitarnos las expectativas del date sensual que pasa en la noche con copas de vino, sin dejar a un lado lo que es realmente importante. En mi caso, para que un date se sienta como uno tiene que cumplir mínimo dos requisitos: estar a solas con mi pareja y hacer algo que normalmente no hacemos. En cuanto a frecuencia, mi ideal era encontrar algo que pudiéramos hacer una vez a la semana, tal vez suene muy ambicioso pero nadie se mete a clases de yoga sin ambicionar pararse de cabeza algún día, tienes que poner una meta e intentarlo.
Después de un esfuerzo por encontrar un espacio en nuestras rutinas, lo logramos. Ahí chiquito, despuesito de “Dejar niños a la escuela” y antes del “Trabajo” estaba ese tiempo para nosotros solos, esperándonos en algún lugar cerca del trabajo, con nuestras ojeras y nuestras caras de zombies, para recibirnos con cafés bien cargados o jugos nutritivos (a mi esposo no le gusta el café, no lo odien).
Necesito que hagamos una pequeña pausa para que entiendan el esfuerzo que esto significa para mí que nunca he madrugado por gusto para nada en mi vida. Estos dates significan renunciar a una hora más de sueño, y cuando alguien como yo hace algo así por pasar un tiempo contigo a solas, eso señores del jurado, es amor. Por otro lado mi esposo en la vida tomaría el desayuno como una comida que se hace fuera de casa, mucho menos para una cita, así que calificaremos eso también como amor.
Tal vez tu no encuentres ni ese cachito de tiempo en tu agenda, si es así te paso el tip que escuché de otra pareja en la misma situación. Ellos hicieron un acuerdo con amigos de confianza que estaban en las mismas, y decidieron que una vez a la semana o cada 15 días (no recuerdo la frecuencia), se turnarían en cuidar a los niños, para poder tener dates. Tiene lógica, así como conseguimos y convencemos amigos para acompañarnos y motivarnos a ir al gym, seguramente puedes conseguir esos amigos que entienden perfectamente la situación de los dates frustrados y se verán igualmente beneficiados, solo es cuestión de que lo propongas. “It takes a village”
Malena tiene un talento único para explicar gráficamente los síntomas de cualquier dolencia que tenga. ...
Para lograr niños bien abrigados en el invierno necesitas: ...